“Nunca hay que tener miedo a soñar”

Si algo me define son las ganas!, las ganas de reinventarme siempre han sido mi máxima. Pasar de trabajar en una pequeña empresa familiar durante toda mi juventud para ayudar a mi familia, poner por delante lo que debía hacer a seguir mis sueños, llegó por fin uno de mis primeros momentos: ser mi propio jefe y trabajar en lo que me apasionaba, monté mi propio negocio, una pequeña concept store, en 2009, donde vendía ropa, complementos, libros, pinturas y más; también había una pequeña tetería. Aprendí sin venir del mundo de los negocios, a lo que sí y no! se debe hacer a la hora de gestionar un proyecto, pero las cosas no fueron como esperaba, y llegó el momento de echar el cierre, y de volver a reinventarse, el sentido común ganó al corazón. Tuve que volver a trabajar para la empresa privada, una dedicada al retail textil urbano. Ahí pude desarrollar en profundidad mis aptitudes y empezar a cocinar lo que en un futuro sería Op lanzarote, un servicio de organización profesional a todos los niveles, hacer felices a los clientes a través del orden.

Yo siempre he sido de los de : “todo pasa por algo”, y en mi caso fue así, sólo tuve que aprender a escucharme a mí mismo, lo que me dictaba mi corazón, tuve que subirme al tren, continuar mi camino, y para ser sincero funcionó!, aposté por mi proyecto, algo impensable en una isla, pero a decir verdad la respuesta ha sido positiva y hasta hoy estoy muy satisfecho con el feedback de los proyectos que he realizado.
Como premisa mi propósito es ayudar a las personas a tomar el control de su entorno personal o profesional de una forma práctica y funcional, para mí la organización es modo de vida.